Noticia Iriépal vive su Pasión más histórica de Jesus Ramos Sanchez

Iriépal vive su Pasión más histórica

Por Jesus Ramos Sanchez el 31/03/2026

La VIII Pasión Viviente de Iriépal reúne a cientos de personas en su primera edición tras ser declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial, consolidando su crecimiento y proyección cultural.

Iriépal volvió a transformarse en un gran escenario al aire libre el pasado 28 de marzo con la celebración de la VIII edición de su Pasión Viviente, una cita que ya se ha consolidado como uno de los eventos culturales más destacados de la Semana Santa en la provincia de Guadalajara. En esta ocasión, la representación adquiría un significado aún más especial, al tratarse de la primera edición celebrada tras su reciente declaración como Fiesta de Interés Turístico Provincial, un reconocimiento que pone en valor el esfuerzo colectivo, la calidad artística y el arraigo de esta tradición.

La respuesta del público no pudo ser más positiva. Cientos de personas se dieron cita en las calles de la pedanía para seguir, con atención y emoción, las distintas escenas que recrean los últimos momentos de la vida de Jesucristo. A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, con viento y bajas temperaturas, la representación se desarrolló con normalidad y volvió a demostrar el enorme compromiso tanto de los participantes como de los asistentes.

Desde primeras horas de la tarde, Iriépal comenzó a respirar un ambiente especial. A las 17:00 horas daba comienzo la representación, que recorrió diferentes puntos del municipio en un formato itinerante que permite al espectador integrarse en la acción y vivir la historia de manera cercana y envolvente. Este carácter dinámico es, precisamente, uno de los elementos que han contribuido a diferenciar esta Pasión Viviente y a impulsar su crecimiento en los últimos años.

Uno de los grandes pilares de esta celebración es la implicación vecinal. Más de un centenar de personas participaron activamente en esta edición entre actores, figurantes, técnicos y voluntarios, lo que convierte el evento en una auténtica obra colectiva. Asociaciones culturales como el Grupo de Teatro “El Lavadero” y la Asociación Cultural Cicerón, junto con la colaboración del Ayuntamiento de Guadalajara y la pedanía de Iriépal, han sido fundamentales para hacer posible esta representación, que año tras año gana en calidad y ambición.

El recorrido escénico incluyó hasta cuatro localizaciones distintas del municipio, cuidadosamente seleccionadas para aportar realismo y riqueza visual a cada escena. La Plaza del Ayuntamiento volvió a ser uno de los epicentros de la representación, mientras que el Lavadero acogió uno de los momentos más emblemáticos: la Última Cena. Otras escenas destacadas se desarrollaron en el Campo de Olivos o en la explanada del Olmillo, donde tuvo lugar la crucifixión, uno de los momentos más impactantes de la representación, sin olvidar que la misma localidad se transforma para dar una ambientación especial durante todo el día del evento, incluyendo el mercado de la pasión que cada año congrega a más artesanos de distintos puntos de nuestra geografía.

La dirección artística, a cargo de Ana Vélez y Julio Prego, ha conseguido dar un salto cualitativo en esta edición, cuidando al detalle aspectos como la escenografía, el vestuario o la ambientación sonora. Todo ello contribuye a generar una experiencia inmersiva que transporta al espectador a los tiempos de la Jerusalén bíblica, reforzando el carácter emocional y espiritual del evento.

Pero si hay un elemento que ha marcado esta edición ha sido, sin duda, su nueva condición como Fiesta de Interés Turístico Provincial. Este reconocimiento no solo supone un respaldo institucional, sino que también abre la puerta a una mayor proyección exterior. La Pasión Viviente de Iriépal deja de ser únicamente un evento local para convertirse en un referente cultural dentro de la provincia, capaz de atraer visitantes y generar un impacto positivo en el entorno.

Esta distinción es el resultado de años de trabajo constante y de una evolución progresiva que ha permitido mejorar tanto la organización como la puesta en escena. La implicación de varias generaciones de vecinos ha sido clave para mantener viva esta tradición y adaptarla a los nuevos tiempos sin perder su esencia. En este sentido, la Pasión Viviente se ha consolidado como un ejemplo de cómo la cultura popular puede convertirse en un motor de identidad y cohesión social.

La presencia de autoridades, entre ellas la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, con representantes de la corporación municipal, o del diputado nacional Alberto Rojo, puso de manifiesto la importancia institucional del evento y su creciente relevancia dentro del calendario cultural de la ciudad. Su apoyo refuerza la continuidad de esta iniciativa y su proyección de futuro.

Más allá del espectáculo, la Pasión Viviente de Iriépal representa una forma de entender la cultura desde la participación y el compromiso. Cada detalle, desde los decorados hasta el vestuario, es fruto del trabajo desinteresado de decenas de personas que dedican meses de preparación para que todo esté listo en el día señalado. Este esfuerzo colectivo es, probablemente, uno de los mayores valores de la representación.

El éxito de esta VIII edición confirma que la Pasión Viviente de Iriépal atraviesa uno de sus mejores momentos. La combinación de tradición, participación ciudadana y reconocimiento institucional ha permitido dar un salto adelante que refuerza su posición dentro de la Semana Santa de la provincia.

Con la vista puesta en el futuro, el reto será mantener este nivel de calidad y seguir creciendo sin perder la esencia que ha convertido a esta representación en un evento único. Lo que está claro es que Iriépal ha demostrado que, cuando un pueblo se une en torno a su cultura, es capaz de crear algo verdaderamente especial.

La Pasión Viviente ya no es solo una representación: es una seña de identidad, un motivo de orgullo y, desde este año, un atractivo turístico de primer nivel que invita a todos a descubrirla en futuras ediciones.